Poniendo en marcha el plan

Ya habíamos dado el paso más difícil: tomar la decisión de cumplir nuestro sueño de recorrer el mundo. En nuestras cabezas ya estábamos súper convencidos. Cada día que pasaba nos motivábamos más. Teníamos un plan listo. Ya habíamos elegido en qué viajar: el camper, ¡y lo habíamos señado! No había marcha atrás. Ahora restaba ir planificando otros temas.

Acá te vamos a contar cómo fue el proceso de contarles a nuestras familias, a nuestros amigos, avisar y renunciar al trabajo, vender nuestras cosas, mudarnos y despedirnos de todos nuestros seres queridos.

Mamá, papá: renuncio y me voy a recorrer el mundo

Creo que uno de los mayores desafíos a los que uno se enfrenta es ir a contarles a tu familia que querés renunciar a tu trabajo (si encima tenes un trabajo estable, que en este país no es algo menor), vender todo e irte a recorrer el mundo.

Fuimos criados en un contexto donde los mandatos sociales nos indican que: tenes que terminar el colegio, si tenes la posibilidad, estudiar una carrera y recibirte, buscar un trabajo, comprarte una casa, un auto, casarte y tener hijos. Después, una vez que te jubiles, dedícate a viajar.

En mayor o menor medida, la mayoría de las personas de nuestra edad (25-35) hemos sido criados de esa manera. El entorno que nos rodea nos marca esas pautas que debemos cumplir. Entonces, ¿cómo haces para decirle a tu familia que por más que tengas estabilidad laboral, un buen sueldo, un buen trabajo, no sos feliz y qué no querés pasarte el día encerrado trabajando sin disfrutar de la vida? Sumale a eso, que no éramos novios, jaja.

El proceso de Santi

Cómo te habíamos contado, apenas tomamos la decisión, Santi se fue de vacaciones con sus viejos al Norte Argentino: a él y su papá les gusta correr, así que tienen la posibilidad de disfrutar juntos eso que aman. En ese viaje, sutilmente empezó a tirarles la idea de que quería irse de viaje, en la camioneta. Y le preguntaron: ¿sólo? Por supuesto que se hizo el bobo.

El finde largo del 09 de Julio de 2019, viajamos a Rosario. ¡Qué casualidad! Los padres de Santi también iban ese finde, ¿se imaginaban algo? Así fue cuando me conocieron, y les contamos nuestra loca idea de irnos a recorrer el mundo. Licha (papá de Santi) le dijo: “Conociste a una loca como vos, ahora que la conozco a ella me quedo tranquilo de que no vas a viajar solo”.

Así que ese finde: conocí a la familia de Santi (papá, mamá, hermano, cuñada y sobrino), todos se enteraron. Dos meses más tarde, Santi me llevó a la casa de sus papás: ahí me conoció el resto de su familia y en el almuerzo de domingo haciendo chin chin en las copas le contamos la decisión de irnos de viaje.

Desde el momento cero, recibimos total apoyo de toda la familia de Santi; lo cual nos daba una paz increíble.

Mi proceso: Caro

En Junio/2019, para el día del padre, yo había viajado a San Luis. Si bien mis papás están separados, tengo la hermosa suerte de que podemos compartir todos juntos con mis viejos (y sus parejas respectivas) y mis hermanos con sus familias.

Ese fin de semana, me la pasé hablando de mi deseo de viajar, que no quería seguir creciendo profesionalmente y llegar a un momento de mi vida dónde me diera cuenta “que era tarde” y no había hecho lo que siempre había querido. Una de mis frases que me identifica es: “si nunca lo intentas, nunca lo sabrás”. Para mi papá, estaba completamente loca (debe haber sido su peor día del padre, jaja). Por otro lado, estaban mis abuelos maternos: mi abuelo me entendía a más no poder, no tan así mi abuela. Creo que si mi abuelo hubiera nacido unos años después, estaría haciendo esto (o ya lo hubiera vivido). Para él, era un sueño frustado.

Para ese entonces, yo no podía darle detalles a mi papá de con quién y cómo iba a viajar. Imaginate, sumado a que era una idea descabellada para él, se pensaba que su “nena” se iba a viajar sola por el mundo, de mochilera, con todos los miedos a los que se debe enfrentar un padre en su cabeza.

Me volví a Córdoba, hablábamos por teléfono pero no había forma de hacerle entender lo que pasaba por mi cabeza y explicarle que ese “gran trabajo” no me hacía feliz, que cobraba mucho pero no podía disfrutar de ese dinero, que me apasionaba viajar.

Al fin de semana siguiente de haber conocido a los papás de Santi, mi mamá viajó a Río Cuarto, así que viajamos los dos a verla. Le vomité todos mis sentimientos: que estaba muy enamorada, como nunca en mi vida; que había conocido a alguien que me hacía muy feliz, y que los dos teníamos el deseo de viajar. Creo que la dejé en shock y se llenó de miedos e incertidumbres: pero había algo que le había dado paz, que me veía super feliz como nunca antes.

Con el paso del tiempo hubieron muchas llamadas, donde aunque no me lo blanquera, podía percibir sus miedos, pero siempre trataba de contarle cómo íbamos analizando y planificando todo, que no éramos unos colgados de la palmera.

Tenemos un carácter parecido, así que mi relación con ella siempre había tenido sus asperezas: pero esta decisión nos unió inmensamente. Sentí su apoyo desde el primer momento y me sentía feliz de poder contarle cada avance que teníamos en nuestro proyecto.

Vale decir, que me llevo mucha diferencia de edad con mis hermanos; así que son como mis segundos papás. Cuando mi mamá apenas volvió a San Luis, le contó a mi hermana: por lo que tuve que hablarlo con ella por teléfono. Fiel a su forma de ser, me dijo: “Hace lo que te haga feliz”.

Al mes siguiente, viajé a Mendoza, y se lo conté a mi hermano y a mi cuñada. Ella, una apasionada de los viajes, estaba super feliz y me alentaba a la decisión. Mi hermano, por otro lado, mucho más conservador para este tipo de volantazos en la vida, pero también me dio su apoyo a su manera.

Un día, de la nada, me llamó mi papá, diciéndome que su pareja lo había hecho entrar en razón, y me apoyaba. Esto duró poco tiempo, al día de hoy sigue sin convencerlo la idea.

Mis abuelos cumplieron 60 años de casados, y ese día él me dijo “Si tuviera 20 años menos, me voy con vos. Uno se pasa la vida trabajando y después llegas a viejo y te das cuenta que no hiciste lo que siempre soñaste hacer”.

En fin, todos dieron su apoyo a su manera, algunos más convencidos que otros, porque entendieron que esta decisión es lo que nos hacía feliz.

Esto se lo dedicamos a las dos familias: ¡GRACIAS!? No saben lo bien que nos hace tener su apoyo.

Vendemos todo

Vinilo con la lista de tareas
A la izquierda, lista de pendientes según responsable. A la derecha, todo lo que teníamos que vender.

Cómo te contamos en vamos a darle la vuelta al mundo, habíamos comprado dos vinilos: uno fue a la casa de Santi y el otro a mi departamento. En el último, empezamos a listar tareas pendientes de cosas para hacer, asignando responsables; y del otro lado una lista con todos los artículos que teníamos para vender.

Lentamente, empezamos a publicar nuestros electrodomésticos, ropa, todo lo que te imagines. Realmente queríamos llevar de viaje lo justo y necesario; y dejar en la casa de  nuestros papas algunas pocas cosas que no pudiéramos llevar pero no queríamos vender.

Vendiendo ropa en una feria americana
Vendiendo nuestra ropa en una feria americana

Ahí empezamos a caer en la cantidad de cosas que teníamos, sobre todo ropa. Fuimos a varias ferias americanas para tratar de vender, e inclusive en la casa de nuestros papás organizamos nuestras propias ventas de garage.

De a poco nos fuimos quedando sin cosas, y también nos fuimos dando cuenta que no sentíamos la falta de esos objetos. (Salvo el lavarropas, jaja, es lo que más se extraña ?).

Renuncio a mis tareas habituales

Mientras todas estas cosas pasaban por nuestra vida, y estábamos super estresados buscando la manera de resolver todo, continuábamos trabajando.

Nos encontrábamos en dos situaciones: nadie sabía que estábamos juntos y mucho menos que nos íbamos a recorrer el mundo. Así que esos meses se hicieron difíciles.

En octubre, dimos aviso de que en diciembre íbamos a renunciar al trabajo: uno de los pasos más difíciles de dar, porque realmente nos gustaba mucho nuestro trabajo. Yo soy muy llorona, y esa no fue la excepción, jaja. Realmente era difícil dejar el lugar en el que habíamos trabajado tanto tiempo y que además nos gustaba nuestra tarea.

Caro con su telegrama de renuncia. Santi haciendo su telegrama.
Enviando nuestros telegramas de renuncia

Cuando notificamos en el trabajo, también les empezamos a contar algunos de nuestros amigos y compañeros del laburo, pero eran muy pocos los que sabían del proyecto de viaje.

Otro paso difícil iba a llegar a la hora de enviar el telegrama de renuncia: “Renuncio a mis tareas habituales”. Si bien sabes que es una parte obvia cuando vas a dejar un trabajo, es el momento que te das cuenta que no hay marcha atrás.

El 06 de diciembre, después de haber renunciado yo (Caro), les contamos a todos acerca de Hakuna Matata x el mundo. Santi, renunció unos días después.

Prueba piloto

En octubre hubo vacaciones para varias personas en la planta, así que aprovechamos nosotros a salir también y hacer una prueba piloto. Esto se debía a varios motivos:

  1. El camper ya estaba listo y queríamos probarlo: ver cómo se comportaba la camioneta, cómo era vivir juntos ahí, ver qué mejoras había que hacer.
  2. Queríamos ir a conocer Puerto Madryn y ver las ballenas: era la temporada ideal. Por otro lado, cuando comenzara nuestro viaje queríamos ir por el oeste, así que era el momento de aprovechar a conocer algo de la costa atlántica.

Así fue, que por dos semanas, hicimos un recorrido por Las Grutas y Puerto Madryn principalmente.

Nos encantó la experiencia vivida, porque nos permitió reafirmar el sueño que teníamos, como así también hacer los ajustes que creímos necesarios para poder viajar de mejor manera.

Volver a trabajar, fue muy difícil. Nos quedaban unas 6 semanas laborales aproximadamente, y queríamos tratar de enfocarnos sólo en el trabajo, pero nuestro cerebro ya estaba dando vueltas por el mundo.

Caos nivel mudanza

Después de haber renunciado y vendido todo, o casi todo, porque la mesa de mi departamento la logramos vender el último día (antes de entregar las llaves del dpto.), continuó todo el proceso de mudanza.

Dicen que mudarse es una de las cosas más estresantes que existen en la vida. ¡Imaginate si encima tenes que meter las cosas de dos departamentos en un camper de 2mts cuadrados!

Imágenes de las habitaciones con la mudanza
El desastre de la mudanza

Mientras hacíamos envíos de algunas cosas a San Luis y vaciábamos el departamento, por otro lado íbamos armando el camper, mientras que también había que dejar la casa de Santi en condiciones.

Y en todo ese estrés, vendí mi auto, así que estuvimos abocados a eso también. No obstante, el 20 de diciembre, tal como habíamos previsto: todo estaba listo.

Había llegado el momento de partir a ver a nuestras familias: por supuesto que con la camioneta explotada de cosas que teníamos que dejar en la casa de nuestros papas.

Poder decir adiós es crecer

Antes de irnos de Córdoba, nos despedimos de nuestras amistades allá. Luego, cuando llegamos a El Trébol (Santa Fe), compartimos con la familia de Santi durante una semana, entre el festejo de la navidad, arreglos en el camper y despedidas.  Cuando llegó el día de partir, fue un momento super duro, en especial para Santi.

Días posteriores, esa parte me iba a tocar a mí, cuando después de compartir con mi familia una semana también, festejando el año nuevo, despedidas; llegaría el momento de partir. De igual manera, sabía que me iba a reencontrar con mi familia en febrero, y que ese momento iba a ser el que me golpeara más emocionalmente.

Vivimos una mezcla de sensaciones inexplicables: se juntaba la tristeza y nostalgia de estar lejos de los tuyos, de perderte de compartir momentos, de no saber cuándo volver a verlos; mientras que del otro lado se encontraba la ansiedad y el deseo de vivir esta nueva aventura, que era el sueño que habíamos estado planificando.

Finalmente, queremos agradecer a todos los amigos y familiares que nos dieron su apoyo en este proceso. Gracias por haber hecho que las cosas fueran un poco más fáciles. Los extrañamos y abrazamos a la distancia.

Post en Instagram de todas las despedidas que tuvimos

Caro & Santi 🌎 Hakuna Matata x el mundo


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